El calendario litúrgico de mayo no solo nos trae fiestas marianas, sino que también nos presenta a verdaderos gigantes de la historia cristiana. Hoy, 2 de mayo, la Iglesia conmemora a San Atanasio, Obispo de Alejandría y Doctor de la Iglesia.
A simple vista, su nombre puede sonar lejano o demasiado teológico para nuestro día a día. Sin embargo, cada domingo, cuando asistimos a misa y rezamos el Credo, estamos pronunciando las verdades que este hombre defendió con su propia vida. Acompáñanos a descubrir la historia del santo que se atrevió a ir «contra el mundo» para proteger la divinidad de Jesucristo.
La Gran Crisis: ¿Quién es realmente Jesús?
Para entender la grandeza de San Atanasio, debemos viajar al siglo IV. En aquel tiempo, la Iglesia enfrentó la crisis interna más grave de toda su historia: una herejía llamada arrianismo.
Un sacerdote muy popular llamado Arrio comenzó a enseñar que Jesucristo era un hombre extraordinario, la criatura más perfecta creada por Dios, pero que no era verdaderamente Dios. Esta idea se propagó como un incendio por todo el Imperio Romano. Muchos obispos, sacerdotes y hasta emperadores se dejaron seducir por esta enseñanza.
Si el arrianismo triunfaba, el cristianismo se habría convertido en una religión más, vaciando de sentido la Cruz, pues la muerte de un simple hombre no habría tenido el poder de salvarnos.
El Campeón de Nicea y el «Consustancial»
En el año 325 se convocó el famoso Concilio de Nicea para resolver esta crisis. Allí destacó un joven y brillante diácono egipcio: Atanasio.
Con una argumentación impecable basada en [[La Santa Biblia]], Atanasio demostró que si Jesús no es Dios verdadero, nuestra salvación es una ilusión. Gracias a su férrea defensa, el Concilio redactó el Credo que rezamos hasta el día de hoy, acuñando una palabra clave: Jesús es «consubstancial» al Padre (es decir, de la misma naturaleza divina). Jesucristo es «Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero».
Atanasio contra el mundo
Defender la verdad tuvo un costo altísimo para nuestro santo. Al ser nombrado Obispo de Alejandría, los enemigos de la fe lo atacaron sin piedad. Fue calumniado, perseguido y amenazado de muerte repetidas veces.
A lo largo de su vida, San Atanasio sufrió el exilio en cinco ocasiones distintas, pasando más de 17 años de su episcopado huyendo por el desierto o refugiándose en ciudades lejanas por orden de los emperadores que simpatizaban con la herejía. Llegó un punto en que parecía que toda la Iglesia oficial se había vuelto arriana, surgiendo la famosa frase histórica: «Athanasius contra mundum» (Atanasio contra el mundo). Él prefirió perder su comodidad, su puesto y su patria, antes que ceder un solo milímetro en la verdad sobre Cristo.
…Para terminar
La vida de San Atanasio es un llamado de atención urgente para los católicos de hoy. Vivimos en una época donde es muy fácil diluir nuestra fe para encajar con las «herejías» modernas o para ser aceptados por la sociedad. San Atanasio nos enseña que la verdad no se somete a votación popular y que vale la pena defenderla, aunque nos quedemos solos.
En La Guadalupana, sabemos que defender la fe comienza por conocerla a profundidad. Te invitamos a fortalecer tu formación espiritual con buenos libros, catecismos y devocionarios. Que el ejemplo de este valiente Doctor de la Iglesia nos inspire a confesar a Cristo como nuestro Señor y Dios con firmeza y sin temor.
Preguntas Frecuentes
¿Qué significa el título «Doctor de la Iglesia»? Es un título oficial y sumamente excepcional que el Papa otorga a ciertos santos. Reconoce que sus enseñanzas, escritos teológicos y santidad de vida han enriquecido de manera fundamental y universal el conocimiento de la fe católica.
¿De dónde era San Atanasio? Nació alrededor del año 295 en Alejandría (Egipto), que en aquel entonces era uno de los centros intelectuales y culturales más importantes del mundo antiguo.
¿Escribió algún libro importante? Sí, es uno de los escritores más prolíficos de la Iglesia primitiva. Su obra más famosa es La Encarnación del Verbo, un tratado bellísimo donde explica por qué Dios tuvo que hacerse hombre para salvarnos. También escribió la biografía de San Antonio Abad, lo cual impulsó el monacato en toda Europa.

